Beneficios
- Menos riesgos, más calidad: Reduce el riesgo de pérdidas económicas y calidad de los vinos por paradas de fermentación o desvíos microbianos.
- Autonomía total: biofertilizantes y levaduras nativas producidas por cada productor.
- Identidad preservada: no altera el ecosistema microbiano del terroir.
